Virginia y Alex

Hay novias que, aunque parezca imposible, son más bonitas por dentro de lo que ya lo son por fuera. Virginia fue una novia espectacular en todos los sentidos. Siempre fina y elegante. Una novia orgullosa de sus raíces y de las de su pareja, Alexander (un canario con infinito porte). Vinieron a la floristería en busca de una decoración para su boda estilosa y refinada, con detalles envejecidos y algún toque marino.

Para ambos era importante que la paleta de colores incluyera azul claro, blanco y dorado antiguo, incluso para sus complementos personales. Virginia lució un vestido precioso hecho a medida por Rubén Hernández Costura, entallado, con espalda abierta, cuello en ‘v’, y apliques en dorado y plata vieja en los laterales y la espalda. Para la ceremonia religiosa lució una larguísima cola, y un velo de mantilla con el que se casó su abuela (que había fallecido recientemente) coronado con una delicada corona de semillas y cristales en tonos blancos, azules y dorados de La Pajarita.

Como ramo de novia quiso algo dulce, natural y fino que combinara con sus maravillosos zapatos en tono azul claro, así que le preparamos un ramo con muchas rosas de jardín en color vainilla, blanco y nude (que tienen un aroma inigualable) y oxypetalum azul clarito. Le incluimos brunia grisácea y limonio blanco para darle ese toque marino y enlazar con el resto de la decoración.

El novio quiso un prendido a juego con el ramo de la novia (con alguna flor en azul clarito) que le iba como anillo al dedo para el chaqué que lució. Los novios quisieron hacer un guiño a su tierra vistiendo creaciones de diseñadores de sus ciudades: Virginia lució un Rubén Hernández (diseñador de Alicante) y Alex optó por una creación de Lucas Balboa (diseñador canario). Para la ceremonia religiosa también les preparamos una cajita de cristal tallado donde guardaron los anillos.

Cuando las ceremonias son religiosas, siempre recomendamos poner un rincón de bienvenida en la finca donde se vaya a llevar a cabo el banquete (es una cariñosa manera de recibir a los invitados en el nuevo espacio). En el caso de V&A, montamos una preciosa bienvenida con un mensaje impreso sobre tela, peanas, un jarrón envejecido con detalles de pan de oro y arreglo de flores maravilloso, velas en cilindros de cristal y faroles. Fue la antesala del resto de la decoración.

En el cóctel montamos el seating y lo decoramos con piezas que aportaron un toque marino. Al tratarse de una boda con muchos invitados, utilizamos varios espejos (de distintas formas y tamaños) para colocar la distribución de todas las mesas (que llevaban nombres de mares u océanos) y, alrededor de los espejos cubrimos los espacios negativos con tillandsia. Añadimos faroles, lámparas con velas, caídas de amaranto blanco, candelabros, velas en cilindros de cristal y guirnaldas de bolas de madera lavada para completar la decoración.

La cena tuvo lugar frente a la casa, alrededor de la preciosa fuente que decora la explanada de la finca María Ana. Allí el equipo de Alfonso Mira montó todas las mesas que se decoraron con todo lujo de detalles. Los manteles (color tierra con hilos dorados) los acompañaron con caminos de mesa de red dorada, se utilizaron bajoplatos de ratán, platos de cristal con perlas doradas, platos de pan de cristal tallado y unas servilletas con estampado marino en tonos grisáceo, blanco y café. La minuta redonda (simulando un ojo de buey) la imprimieron sobre papel transparente y los regalos para los invitados se dispusieron junto a cada plato en finas bolsitas de color blanco.

Como la paleta de colores de la boda debía incluir azul claro, blanco y dorado antiguo, le planteamos a Vir y a Alex utilizar flores en colores café, beige, ámbar y azul claro, y combinarlas con distintas variedades de verdes grisáceos (como el eucalipto y la mimosa). El dorado y el blanco lo aportarían las bases de los centros de mesa, los manteles, las sillas, los sujetavelas y las velas.

Creamos dos diseños distintos de centros de mesa (unos altos y otros bajos) y los fuimos alternando por todas las mesas. Combinar centros de mesa altos y bajos siempre nos ha parecido una excelente manera de llenar el espacio visual además de romper con la monotonía y aportar encanto a la decoración.

La mesa presidencial estuvo dispuesta de forma tradicional: mesa redonda con seis comensales sentados en media luna mirando a los invitados. Esto nos permitió decorar toda una mitad de la mesa. Colocamos varios centros de mesa (unos más grandes, otros más pequeños) que cubrían prácticamente todo el espacio, y los acompañamos con velas altas y finas en sujetavelas antiguos de color dorado, y cilindros de cristal con velas.

Gracias a Sergio Gisbert por las fotos tan bonitas. Disfrutar de las fotos profesionales de las bodas en las que participamos es un bellísimo recuerdo de las parejas tan maravillosas que se cruzan en nuestro camino. Vir, Alex, gracias por contar con nosotros para vuestro gran día.

Bisous,

C.

Vestido: Rubén Hernández Costura

Zapatos: Franjul

Corona: La Pajarita Tocados

Fotografía: Sergio Gisbert

Traje novio: Lucas Balboa

Finca: María Ana

Cátering: Alfonso Mira

Iluminación: Ledilux

Floristería: El Jardín del Cabo